Música, fans y los nuevos hábitos de consumo

Tenía 8 años cuando Café Tacuba lanzó su disco “Re”, me volvía loco escuchando “Ingrata”.  Lo recuerdo como si fuera ayer. En ese entonces vivía en Armería, un municipio pequeño del estado de Colima.  Había descubierto el rock, Telehit, MTV y una gran diversidad de géneros, que entre más “pesados” fueran, más me agradaban. En esa época era común que mis  compañeros de la escuela no tuvieran las mismas preferencias musicales que yo, pero eso me gustaba, creía que me hacía diferente. Era extraño, porque en paralelo solía disfrutar la música norteña y la banda. Frente a mi casa, el restaurante de Licho Rincón solía tener la rockola a todo volumen, se escuchaba a Ramón Ayala, Los Tigres del Norte, Los Originales de San Juan, entre otros. Eran tiempos de descubrimientos, tiempos analógicos.

Me desvelaba sintonizando los canales musicales de televisión, compraba revistas, husmeaba entre los anaqueles de Mr. CD. Esos eran mis únicas vías para conocer grupos nuevos, nunca me gustó la radio. Llegó 6to de primaría, y tras enfadar, sí, enfadar a mis padres, me compraron mi primer estéreo. Un Sony, incluía lectora de cassettes y discos compactos. Corrí por mi primer disco, Control Machete – “Mucho barato”. Continúe con Molotov, Plastilina Mosh, y así sucesivamente. Me emocionaba ver crecer mi colección de CDs.

En la secundaría empecé a compartir música con mis amigos. La palabra  “compartir”, en la actualidad  puede escucharse dentro de un contexto digital, pero antes, era todo lo contrario. Salíamos de clases, y nos íbamos directo a mi casa. Prendíamos el estéreo y platicábamos acerca de los grupos que nos interesaban. Al finalizar la tarde, intercambiamos los CDs, y al siguiente día, volvíamos a platicar sobre ello. Existía el contacto, las relaciones humanas, y sobre todo, una experiencia colectiva y única en el adquisición de nuevos conocimientos musicales. Read more “Música, fans y los nuevos hábitos de consumo”